¿QUÉ HACER CON ESOS SUEÑOS NO REALIZADOS?

A cuántos no les ha pasado que han mirado un momento el recorrido de vida que llevan y se han acordado de proyectos que tenían y que no se pudieron cumplir, o que no están hecho realidad; quizás algunos los intentaste, quizás otros sueños tenías que esperar por otros y nunca llegaron esos “otros” a ayudarte, más bien los que se acercaron fue para decirte que era imposible, pues ellos también lo habían intentado y si te decían esto era por tú bien.

Es triste, frustrante, decayente, amargo no poder realizar sueños, algunos quizás podemos decir bueno fui muy iluso y no era tan factible como yo esperaba, pero qué hay de los sueños principales que toda persona tiene y no se pudieron hacer realidad, cuando vienes a ver tienes cierta edad, estás en un trabajo devengando un 15 y un 30, o pero aún estás en un eterno “mata tigre”, vives aún con tus padres, sientes que la vida se te va y que no pasa nada extraordinario, te evalúas constantemente al punto de juzgarte y autoculparte por no ver cumplidos esos sueños.


¿PERO QUÉ PASÓ?


La eterna pregunta retumba tu mente cada día, se refleja en tus ojos, a veces vas en el autobús o caminando y la mirada se te pierde, pues es inevitable hacerte la pregunta: “¿Pero que fue lo qué pasó?”

Te puedo decir tantas cosas, seguro más de una ya tú la has pensado, seguro tienes un cuaderno de 200 hojas llenas de análisis que haces para evaluar por qué sucedió esto.

¿QUÉ PUEDO HACER?


Y precisamente esto te vengo a decir, stop a la mente, para ya la máquina de pensar y analizar; más bien empieza a accionar, empieza a ver hasta dónde te quedaste, qué te falta, si es un 90% pues no importa, el tiempo apremia, hoy quiero alentarte con estas historias bíblicas para que continúes con tus sueños:

ABRAHAM Y SARA:

Par de viejos esteriles queriendo tener un hijo, pues el nombre del niño fue Isaac y hoy Abraham es llamado “PADRE DE LA FE”. (Génesis 18).

CALEB:

Otro viejito que pasado 40 años se atrevió a decir que aún tenía la fuerza de su juventud y reclamó su herencia, es tan hermoso, yo a menudo recuerdo siempre este versículo, sobre todo cuando estoy agotada de luchar, (Josué 14:11 Todavía estoy tan fuerte como el día en que Moisés me envió; como era entonces mi fuerza, así es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar) -cuando dijo esto tenía ya 80 años-.

JOSÉ:

Esta es otra historia que me impacta muchísimo, él cuando vivía con su padre tuvo un sueño, se atrevió a contarlo y lo reprendieron, luego vivió el rechazo de sus hermanos a tal punto que lo vendieron, estuvo preso siendo inocente, pero se mantuvo integro, aceptó que tenía amargura por el desprecio de sus hermanos y cuando los vio pegó un grito de libertad que se escuchó en todo Egipto, lo mejor es que llegó a ocupar cargos jerárquicos en el gobierno siendo el segundo al mando. Ayudó a su familia y fue un buen administrador, luego de tantas vueltas yo me atrevería a decir que pudo haber pensado que su sueño no se haría realidad, pero fíjense que cada prueba era parte del sueño. (Génesis 50).

MARÍA:

Muchos me dirán, ella fue “escogida” y ciertamente así fue, pero para qué a María se le asignara semejante tarea, tuvo que haber tenido una comunión con Dios constante, íntima, de devoción a Dios, yo imagino a María orando y diciendo Padre úsame, heme aquí, estoy dispuesta a hacer lo que tenga que hacer por ti, y Dios vería su corazón genuino, su integridad, su pureza y la usó para traer al mundo a Jesús, pero fíjense era virgen, no se había casado y vino Dios y le hace su sueño realidad trayendo un hombre como José para ayudarla en esta gran tarea. (Lucas 1)
A la mente se me vienen muchos personajes, pero por último mencionaré a Lázaro.

LÁZARO:

Este hombre y sus hermanas eran muy unidos, Lázaro estaba literalmente muerto, sus hermanas ya tenían tres días llorándolo, cuando Jesús llegó le dijeron no te moleste, pues ya él tiene días muerto, y boom, vino Jesús y lo resucitó y eso exactamente va a pasar con tus sueños hoy. (Juan 11)
Amig@ que lees esto, no importa tu edad, no importa el tamaño del sueño y aunque esto te suene trillado, es la verdad, anda a EJECUTAR sin buscar tanta lógica aquellos sueños que están sembrados en tu corazón.


Comenta por favor algún aporte o saludo que quieras hacer. Dios te bendiga.

María Müller Noria

Creyente de Dios, emprendedora digital, usando mi cerebro al máximo y accionando en la realización de mis sueños.

Mi Instagram es @MullerDigital