Mantenerse motivado desde nuestro interior

¡Qué carrera esta la que llamamos vida!, no es fácil mantenerse enfocado en las metas que nos hemos propuestos, nos es fácil encontrar esa seguridad total dentro de nosotros, dentro de una óptica de vida cristiana, con afianzarnos en la Biblia tenemos mucho, de hecho todo, sin embargo el flaqueo existe y solo el confiar plenamente se da por la madurez que tengamos y por dar pasos firmes, confiando más en Dios y por consecuencia en nosotros mismos.

Iniciamos el año, o alguna etapa con muchos retos, pero mantenerse enfocado en ellos es lo que realmente nos debe retar, y en segundo enfoque cumplir dichos retos, pues sí lo hacemos al revés, aunque parezca lo correcto no lo es, muchas personas comienzan dieta, un estudio de idiomas, un emprendimiento, un sueño, pero que al final por las distracciones y obstáculos de la vida los abandonamos y nos preparamos un buen combo de excusas por si nos preguntan.

Meditando en el por qué se nos apaga esa motivación, y encontramos miles de excusas para no alcanzar los objetivos, reflexioné en que la motivación es un músculo, al igual que cualquier habilidad física, la motivación se mejora ejercitándola constantemente.
No hay secretos para mantenernos motivados, solo es cuestión de nosotros mismos, y en esta medida quiero compartirles algunas técnicas que seguro funcionan en mi vida y en la de muchos.



Empiece:

Dar el primer paso es siempre un gran obstáculo, ver las tareas que tenemos por delante no es fácil de asimilar cuando ni siquiera hemos iniciado, pero una vez empecemos tenemos una primera satisfacción de que ya vamos encaminado. En esta parte hay una forma de encontrar el segundo impulso, cuando hagamos la primera fase, hagamos una pequeña pausa, para luego seguir con las demás.

Comience temprano:

Cuando das muchas vueltas para empezar algo, simplemente generas una fatiga que terminará en no hacer nada de lo que te has propuesto en el día, toca empezar, ir al grano es lo mejor.


 Calla tu crítica interior, Enciende tu animador interior:

El mayor y muy experto enemigo que poseemos, somos nosotros mismos, nos criticamos, y buscamos excusas que limiten o paralicen nuestro proyecto, pues es hora de callar esa crítica que surge desde nuestro interior y encender la motivación, la fe, los pensamientos positivos para poder continuar. Si tiene paz, este momento de crítica pasará y vendrá el aliento que necesita. Sea humano con usted mismo, todo lo puede pero con Cristo que lo fortalece.


Visualiza el proceso, no solo el destino:

Qué bello es el destino, cuando contamos una idea a otros y a nosotros mismos, tenemos la mala costumbre de contar lo que queremos alcanzar, y nuestro ser no interioriza lo que necesita pasar para llegar a aquello. Ese proceso único que necesitamos y es totalmente obligatorio transitarlo, nada mejor que un éxito sudado, sabemos que hay regalos en la vida, recíbelos, disfrútalos y agradécelos, pero también hay esfuerzos que debemos hacer para llegar al destino.

Concientiza sobre tu pereza:

Cuando pasas las horas y no puedes entender cómo pasó el tiempo, es producto de lo que te indiqué anteriormente, dar tantas vueltas, nos hace perezoso y nos hace desistir rápidamente de lo que queremos. Se realista y no disfraces la pereza que puedas sentir, pero asumirla no basta, elimínala haciendo lo opuesto a lo que tu fatiga te puede decir. Seamos capaz de decirnos a nosotros mismos “tengo solo 20 minutos para lograr hacer esto…” es buena forma de apurarnos a nosotros sin necesidad de un jefe.

Contabilice sus acciones:

Luego que al inicio de la semana haga su lista de tarea o bien sea cada mañana, realiza un saldo final de qué hizo, qué no hizo, pero sobre todo internalice por qué perdió o ganó tiempo. Esto es muy subjetivo, así como cada quien tiene un presupuesto y por tanto una contabilidad, entonces cada quien tiene una contabilidad de las acciones que hacemos a lo largo del día y de nuestra vida.

Recompénsese:

No todo tu tiempo puede ser tarea, las recompensas las hablamos desde el punto uno, ve tu teléfono cinco minutos, sal y come algo, estírate, disfruta el paisaje en caso de tenerlo, ve tus redes sociales, relájate luego de realizar una acción sistemáticamente es lo natural, lo pedagógicamente aceptable.

Establece un estado de ánimo con música:

La música es el arte de combinar los sonidos de una manera agradable al oído y yo añadiría que al alma también, tenga listas de reproducción asociada a lo que desea escuchar y solo dele tiempo a su conciencia y a su alma disfrutar de una de las creaciones más grandes existentes en este mundo.

 Busque apoyo social:

Habrá alguien que tenga afinidades en las acciones que hacemos, yo creo que si, por eso encontrar un grupo o un amigo con quien estar socialmente y compartir las alegrías y tristezas no es imposible, si trabaja desde casa como yo, hay infinidades de grupos online donde hacerse compañía y hablar de temas afines es lo común.

 Si algo falla, evalúe si está en el lugar correcto

En pocas palabras, si ninguna cantidad de esfuerzo que haga te ayuda a mantenerte motivado, puede haber algo defectuoso en el objetivo en sí, evalúe si la meta es la correcta, si es lo que realmente quiere, o si está copiando el destino de alguien más y por eso no le gusta el proceso. Todas las anteriores técnicas ayuda, pero si no tiene esa motivación natural de amar lo que hace, creo que nada puede funcionar.

Gracias por leer, y espero que puedas reunir la motivación esta semana para que esto suceda.

A los lados está mi formulario de contacto, o puedes escribir a mullernoria@gmail.com

María Müller Noria

Creyente de Dios, emprendedora digital, usando mi cerebro al máximo y accionando en la realización de mis sueños.

Mi Instagram es @MullerDigital