CONQUISTANDO TUS SUEÑOS

William Shakespeare dijo: “Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños”
Un sueño, es una imagen del futuro que produce pasión. Nada sucede hasta que alguien comienza a soñar. Todos en la vida tenemos sueños. Unos son realistas y alcanzables, otros no. Algunos se logran, otros tantos jamás.
Hay sueños que nacen con motivaciones enfocadas en ayudar a otros, otros surgen con intereses exclusivos y personales. De hecho, cada organización o compañía, incluso equipos deportivos, cada familia que hoy vemos o percibimos, es la materialización del sueño de alguien, es decir, estuvo primero en la idea, la imaginación, en la mente de alguna persona.
La sabiduría popular nos dice: Soñar no cuesta nada. Es cierto, es una capacidad humana, una habilidad que Dios, nuestro creador, nos ha concedido, la cual, usada de manera positiva enriquecerá nuestra vida.
Por esto, el gran desafío que enfrentas, no está en soñar, está en alcanzar tus sueños; ¡todos sueñan, pero no todos alcanzan sus sueños!
¿Qué hace la diferencia entre quienes logran sus sueños y los que no?
¿Qué ha hecho el soñador que ha conquistado a diferencia del soñador que ha tenido sólo ideas que no llegan a materializarse?
No sería sensato atribuir esto a elementos como: oportunidades o las circunstancias, ya que la historia nos ha demostrado, que estos pueden ser iguales en personas que alcanzan sus sueños así como en aquellas que no.
Considero que hay otros elementos mucho más determinantes que los circunstanciales para alcanzar nuestros sueños. Hoy quiero compartirte algunos:

1. PONLO POR ESCRITO.

Comienza el último mes del año. La experiencia es común, hay más alegría en la gente, más generosidad, más música. Comemos más en esta época, luego luchamos por perder los kilos que ganamos… También es cierto que empezamos a hacer análisis muy personales de nuestro año. Y comenzamos a preparar nuestras resoluciones, nuestras metas u objetivos. Por cierto, algunos sólo expresan sus sueños, y no es igual sueños a metas u objetivos.

Un sueño es algo que simplemente está en nuestra imaginación o pensamiento, pero no necesariamente se traduce a alguna acción. Las metas, objetivos, son específicos, puntuales, y mayormente los escribimos. Lo cual aumenta la posibilidad de cumplirlos.

Las estadísticas dicen que: De las personas que escriben sus metas, el 80% de ellos logran alcanzarlas, solo un 20% no lo hace, pero de las personas que sólo “sueñan” y no escriben sus sueños en términos de metas, de ellas, solo un 20% alcanzan sus deseos, el 80% no.

Dawson Trotman, fundador de Los Navegantes, solía decir: “Los conceptos se desenredan por sí mismos, cuando pasan a través de los labios y las yemas de los dedos”
Si tienes un sueño, una idea, algo en tu imaginación, decide escribirlo.

Escribirlo te permitirá verlo. La visión antecede a la acción. Será el inicio de la materialización de tus sueños. Aumentará tu compromiso. Te permitirá definir estrategias, o pasos de acción hacia ese sueño.

2. ESPERA ADVERSIDADES.

Los eventos especiales más emocionantes son aquellos que muestran el alcance de un sueño: una graduación o condecoración, el bautismo de un producto o negocio, una boda o aniversario.
Cuando usted tiene un sueño, que se convierte en una visión para su vida, deberá tomar la decisión de luchar contra los “enemigos y adversidades de sus sueños”, y mientras más trascendente sea ese sueño, mayores serán los obstáculos que usted deba enfrentar.
Existen personas, sentimientos y circunstancias que trataran de impedirle alcanzar su sueño. Muchos te dirán: ¡Eso nunca se ha hecho, es imposible! ¡Eso ya se ha intentado no se ha podido! ¡No pierdas tu tiempo en eso! ¡Jamás lo lograrás!
Podrías encontrar que tu familia, amigos o seres cercanos en lugar de comprenderte y brindarte su apoyo, asuman una posición de incomprensión o crítica a lo que está creciendo dentro de tu corazón, por eso, no te sorprendas ante las adversidades que se presenten. Todo gran sueño, tiene superar grandes adversidades.
Nadie recorre el camino hacia sus sueños sin enfrentar adversidades.

3. ARRIÉSGATE INCLUSO ANTE LA POSIBILIDAD DEL FRACASO.

Popularmente dicen: “El que no arriesga no gana”.

Ningún sueño importante y significativo se ha obtenido sin la disposición de arriesgar.
Muchos en el pasado, se han visto limitados en el alcance de sus sueños porque han tenido miedo de arriesgar, han tenido miedo de fracasar.

Es importante que entiendas que los verdaderos líderes, aquellos que influyen no solo para el bienestar personal sino el colectivo, son aquellos que toman riesgos, aquellos que no permiten que el temor les controle.

Es importante que redefinas lo que es realmente fracaso:

Fracaso no es fallar en alcanzar la meta. Fracaso es, no ponerse una meta.
Fracaso no es fallar en ver tu sueño o tu visión realizados. Fracaso es no tener visión.
Fracaso no es intentar algo y… dejarlo incompleto. Fracaso es darse por vencido… sin siquiera haberlo intentado.

4. SÉ PERSEVERANTE.

Es la voluntad de cada quien, la que determinará el alcance de los sueños. Esta es la más importante cualidad, y es fruto de la decisión personal de alcanzar un sueño: se llama la perseverancia.
Son muchos los que inician la travesía hacia sus sueños pero se rinden a mitad del camino, sin llegar a la meta deseada. Perseverancia es demostración de madurez. Es realizar una labor sin detenernos hasta el final.

Decide soñar, decide triunfar, decide ser perseverante. Kim Woo-Choong, fundador del grupo Daewoo dijo: “el mundo es de los soñadores” y agregó “es importante tener un sueño y perseguirlo con tenacidad, capacidad y perseverancia”

Para alcanzar los sueños es importante resistir el desánimo; no permitas que éste sea más fuerte que la pasión que hay en ti. Decide no darte por vencido, sé persistente, determinado y dí “nunca me daré por vencido”.

No serás un fracaso a menos que abandones.

Las grandes personas, son personas ordinarias con una extraordinaria cantidad de determinación.
Las grandes personas, son gente que no sabe lo que es abandonar. Ellos siguen hacia adelante.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el primer ministro de Inglaterra fue Winston Churchill, y en lo más crítico de la guerra, cuando Inglaterra estaba siendo bombardeada con bombas del ejército Nazi. El primer ministro, Winston Churchill, fue invitado a hablar en una famosa escuela para varones.
Les avisaron a todos los estudiantes en la escuela, “Tengan listos sus papeles y lápices porque viene el primer ministro a darnos una conferencia.”

Al tiempo previsto, el primer ministro, Winston Churchill, llegó a la escuela. Abrió la puerta, entró al salón que estaba lleno de estudiantes, y les dijo a estos jóvenes que se estaban preparando para la guerra: “Caballeros, nunca se den por vencidos. Nunca se den por vencidos. Nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca se den por vencidos.” Se dio vuelta y salió del salón. Eso era todo lo que la tenía que decir.

Pero es la lección más importante que debemos aprender en nuestra vida. Siempre es muy temprano para abandonar. No serás un fracaso a menos que abandones.

Tú no defines la grandeza de una persona por sus talentos, por su riqueza o por su educación. Si no que defines la grandeza de una persona por su resistencia al desánimo.
Sueña, y lucha cada día por tus sueños. ¡Esfuerzáte y Hazlo!

Motiva

Escrito por Gabriel Castro V.

María Müller Noria

Creyente de Dios, emprendedora digital, usando mi cerebro al máximo y accionando en la realización de mis sueños.

Mi Instagram es @MullerDigital