La acción y la equivocación

La relatividad de algunas cosas a veces nos consume tiempo, esfuerzo y sobre todo energía, pues todos hemos pasado por el terrible dilema si accionar o esperar a que algo suceda. La acción y la equivocación siempre van de la mano, pero contrariamente no lo vemos así, pensamos que accionar es hacer todo perfecto y si nadie más lo hizo, eso nos hace pensar que somos excelentes y más audaces que otros.

En otros casos vemos como accionar es sinónimo de llamar la atención y descuidamos cada proceso, no importa si fracasamos o triunfamos lo que importa es que nos vean.



Cuando hablo de accionar me estoy enfocando en el mundo laboral, en el académico, en la vida misma donde siempre tenemos que trabajar en equipo, ni el jefe se salva de trabajar solo, no he conocido ningún proceso que se haga en solitario, inclusive así seamos bloggeros usamos herramientas hechas por otros, por ejemplo yo sin WordPress o Blogspot o sin las redes sociales, ¿Qué haría?, la verdad no sé, entonces yo también trabajo en equipo, aunado a la construcción de mis cursos que los hago con personas altamente capacitadas para no defraudar a mis clientes.
El punto es el siguiente accionar va acompañado de equivocarnos, es así, no puede venir la culpa, o la vergüenza o la altivez de no reconocer tal equívoco, es parte de la vida, es parte del proceso de accionar en cualquier proyecto que emprendamos.

Desde pequeños se nos enseñan a no equivocarnos, nos regañan cuando nos equivocamos, como consecuencia nos paralizan, muchos detectan esto y lo suprimen, mientras millones de personas aún no han comprendido esta variable tan dañina en la vida. Accionar es equivocarse, si nuestros padres no lo vieron así entonces ya entendemos porque tenemos tantos sueños sin realizar, tantos proyectos sin comenzar, porque le tememos a la equivocación, la vemos como un monstruo de esos tipo la película que se esconde debajo de la cama y se prepara muy bien para asustarnos y hacernos llorar, chillamos porque no queremos enfrentarlo, y así se nos pasa la vida, de quincena en quincena, viendo nuestro cuerpo envejecer, para luego morir. Creo que me puse trágica pero es la verdad.

No está mal aspirar a un trabajo, la cuestión es lo que realmente quieres hacer, yo estudié con alguien en el bachillerato que deseaba ser ama de casa y cuidar un solo hijo, hoy a diez y seis años después aún estoy en contacto con ella y eso es lo que ha hecho, es totalmente feliz y dichosa, a pesar de las equivocaciones que ha podido tener propias del camino que escogió. A esto me refiero en accionar con los sueños.

Si te gusta ser portero de escuela debes amar a esos niños e impregnarle tu estilo propio al trabajo, que te quieran en la escuela tanto padres, niños y personal laboral y verás como tu ingreso no es solo un sueldo, sino se traduce en satisfacción de hacer un buen trabajo, además de otros beneficios, por ejemplo también conozco a un portero de escuela que tiene más de quince años que no lleva desayuno y almuerzo a trabajar, ama su trabajo, se nota y lo contagia a otros.

Acción es vivir, y viviendo cometemos errores, entonces toca añadirle a la vida un toque genuino de valentía, superación y aceptación de la etapa que estemos viviendo.


Una estrategia útil para poder avanzar y lograr nuestros sueños de vida, es reconocer siempre nuestros errores, corregirlos, limpiar el camino y superar el obstáculo para poder seguir, de lo contrario nos quedaremos allí o nos devolveremos sin lograr nuestro sueño.

María Müller Noria

Instagram