A tu banco le importa lo que haces en las redes sociales

La banca y las entidades financieras aprovechan cualquier avance tecnológico para evitar al máximo el fraude y el impago. La última muestra es la creación de un algoritmo que permite, a través del perfil de los usuarios en redes sociales, determinar si pagará o no un préstamo. Así, afinan al máximo la concesión de préstamos y evitan que se dispare la morosidad.
Robert Brunet forma parte de un equipo de 20 personas repartidas por ocho países que trabajan en el proyecto. “Crece a un ritmo increíble”, sostiene. Se trata de Big data scoring, una startup surgida en 2014 entre Finlandia y Estonia que cuenta con el impulso de MasterCard y suma una oficina central en Londres y sedes en otros siete países. Una herramienta que reduce al máximo el fraude, “el gran problema en la pérdida de dinero de los bancos”.
El algoritmo, puesto en funcionamiento a principios de este año, realiza en apenas dos segundos una búsqueda por todo internet del interesado en un préstamo y sabe si lo pagará o no. Lo determina en función a dónde vive, quienes son sus amigos, los likes de sus redes, si aparece en la Wikipedia, si tiene un perfil en una red profesional... “Con ello se define si tienes un perfil más favorable a pagar o no”, explica Brunet. Juegan a favor la ciudad en la que trabajas o la posición dentro de la empresa.
Usar bien las redes
Utilizar las redes de forma no recomendada, colgando contenidos vetados o sin actualizarlas, penaliza
El entorno importa
En el fondo no es únicamente un análisis de la persona, sino una comparativa de quién eres en tu entorno. Por ejemplo, si vives en un barrio pudiente y los que viven allí acostumbran a pagar sus deudas, la estadística dice que tú también lo harás. “Es más factible que pagues si vives en Sarrià que en La Mina”, ejemplifica Brunet.
Otro factor es si tienes un perfil profesional actualizado, ya que implica responsabilidad, por lo que sumará puntos. Todo eso se va teniendo en cuenta y gracias a las últimas tecnologías se realizan “un billón de cálculos por segundo” con lo que se consigue “generar muchos escenarios”. “Por lógica, hay escenarios en el que no se pagará, como en los que uno se quede sin trabajo o fallezca. Todo eso lo tiene en cuenta”.
Cuidado al publicar
Si los bancos y empresas de crédito determinan los préstamos en función a lo que publiques en tu muro, por ejemplo, ¿no se rompe la privacidad? Brunet cree que no, ya que vivimos compartiendo datos. “A finales de 2016 el volumen de datos será el doble que el que hay ahora mismo”, argumenta. Pero eso sí, advierte que hay que tener cuidado con lo que se publica. “No puedes publicar cualquier cosa, puede ser que si no nos portamos bien, perjudique”, apunta.
Como el cálculo se realiza en base a la gente que ya ha pagado, con la que uno es comparado, la situación de partida es mucho más fácil si se pide un crédito en la entidad, ya que cuenta con muchos de los datos del interesado y ofrecerá un análisis más preciso.
“Modificamos nuestros algoritmos a lo que ellos piden”, dice en referencia a los bancos. “Ellos tienen uno en bruto y hacemos implementaciones y modificaciones para que sea un algoritmo más fuerte”. Una vez creado, se va testeando sobre los créditos ya concedidos para afinar la detección de impagos a futuro, puliendo su éxito.
Aprendizaje continuo
El algoritmo se va puliendo con cada nuevo cálculo, ya que se va puliendo la precisión
Una mejora para todos
El algoritmo se va perfeccionando con el paso del tiempo. Es donde entra en juego el machine learning, “dar inteligencia a la máquina”. Después de miles y miles de cálculos se sigue afinando el modelo, se lo va “perfeccionando”. “Las máquinas se entrenan”, resume.
En esencia, lo que se consigue es que el impago se reduzca al mínimo, reduciendo a su vez el coste de los préstamos y permitiendo que más gente acceda a ellos. Además de ganar el cliente, el banco ganaría más dinero, al no toparse con tantos créditos fallidos.
Y al final, la mejora llega a todos: “los créditos son un poco el corazón de la sociedad, dan oxígeno a la gente”, expone Brunet.
Fuente: www.lavanguardia.com

María Müller Noria

Creyente de Dios, emprendedora digital, usando mi cerebro al máximo y accionando en la realización de mis sueños.

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